ESCUELA DE GUITARREROS Y LUTHIERS DE MADRID IV

4 (2)

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

 Al fondo de un largo pasillo se le observa cada mañana, con las gafas medio caídas y un delantal marrón roído por el roce de la lija, acariciar su cuerpo de madera. Con una media sonrisa en su expresión y una gran emoción en su interior, hoy es un día muy especial para él y para ella, la mira y la vuelve a mirar fijándose en todos sus detalles, ¡ya te falta poco amiga! la susurra a media voz, bajo la música de sus manos acariciando sus curvas y su bello cuerpo de mujer. Cuando acaba de vestirla poniéndole el bordón en su clavijero, esté se rompe de un suave chasquido, rozando a la prima que está a su vez emite una preciosa nota de amor, como queriéndole dar las gracias a su amado Artesano, al que a su vez se le cae una lagrima en la tapa de su amada llamada Sonanta y un escalofrío recorre todo su cuerpo.

Hola Amigos, continuamos conociendo a los Grandes Maestros de la Escuela de Guitarreros Madrileños, a los que en la Fundación Guitarra Flamenca queremos homenajear en estos artículos de investigación.

Juan Moreno (1791 – 1836)

Este Gran Maestro Guitarrero se estableció en la Calle Angosta de Majaderitos de Madrid, una calle con mucho duende y elegida por muchos constructores de la época.
Este Gran Constructor falleció muy joven a los cuarenta y tres años de edad, según los datos que hemos podido recopilar en nuestro estudio de investigación. Nos encontramos ante un Gran Guitarrero de la época, ya que dejo un gran legado a los artesanos que siguieron sus pasos y los estudios que llevo a cabo, tanto que sus Guitarras fueron la nueva medida de referencia de los Guitarreros del Madrid de 1829.
Nos encontramos con una de sus Guitarras fechada en 1830 y es curioso comprobar que ya tenía la construcción y el aspecto de las Guitarras posteriores. En lo que al sistema de abanico de la tapa se refiere, fue un constructor vanguardista ya que el interior de la tapa estaba formado por dos barras transversales, colocadas en ambos lados de la boca y en la parte ancha de la tapa y en la zona del puente, esta guitarra tenía cinco varetas y en el centro la más ancha. Otras modificaciones que incorporo y se asemejan a las guitarras posteriores, es en el puente, incluso las cuerdas descansaban ya sobre una cejilla y el diapasón se elevaba en una sola pieza sobre el mango, y la tapa, ligeramente un poco arqueada, disponía de seis cuerdas.

Con todos estos detalles confirmados, hablamos de que este Maestro Guitarrero fue el primero en incorporar estas modificaciones, antes incluso que D. Antonio de “Torres”, ya que su Guitarra “La Leona” está fechada en 1856 y es similar a las modificaciones que incorporo Juan Moreno. (No podemos confirmar si fue una coincidencia o no, la forma de construcción de estos dos Grandes Guitarreros ya que les separaban muchos kilómetros de distancia, en este estudio nos basamos en las fechas y reconocemos y respetamos a todos los Guitarreros de las diferentes Escuelas Clásicas de Guitarrería).

Agustín Benito Campos (1840 – 1905)

Siendo el mayor de dos hermanos de una familia de clase media de la época, este Maestro nacido en Madrid en el año 1840, fue quien tomo el relevo del taller de D. Manuel Narciso González y también taller de los Hermanos “Muñoa” en la calle Majaderitos de Madrid.
A muy temprana edad se intereso por la música y posteriormente por la construcción artesana de instrumentos de cuerda. Fue un gran amigo y colaborador del Maestro Dionisio Aguado, con quien compartió buenos momentos y estudios sobre la construcción artesana. Gran seguidor de la música de la época, era muy frecuente verle asistir a conciertos particulares y a las Tertulias rodeado siempre de grandes músicos y amigos Guitarreros.
Según hemos podido averiguar en este estudio de investigación, muere en el año 1905 en su casa de Madrid, junto a su hermana Úrsula con la que vivía.

guitarreros-iv

En esta fotografía podemos observar dos trabajos de estos dos Maestros amigos, la Guitarra de Benito Campos y el trípode de Dionisio Aguado.

Por Ángel Hernández Sevilla
Fundación Guitarra Flamenca

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *