TALLER DE GUITARREROS II

1 (9)

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

Graciliano Pérez y José Pérez 

1 (9)En su libro ,José Ramírez lll contaba una anécdota curiosa pero reveladora de lo que en ocasiones estamos viviendo respecto a la inventiva que produce alteraciones en la imagen de la guitarra hasta el punto de convertirla en un objeto que difícilmente podría ser considerado“serio” o de buen gusto, Ramírez comentaba como en cierta ocasión hubo guitarristas capaces de someterse a intervenciones quirúrgicas en su mano izquierda para conseguir poder abarcar un máximo de trastes ,abriendo las membranas interdigitales de entre los dedos y decía textualmente “antes de modificar las sacrosantas medidas del diapasón” y es que creo que el entendía la guitarra como algo más que un objeto, más incluso que un simple instrumento musical, para él como para muchos la guitarra se encontraba más cerca del cielo que de la tierra ,en algún lugar “sacrosanto” parece exagerado, e incluso una metáfora hablar asi de la guitarra pero, yo creo que es cierto el que la guitarra tal como es y ha sido ,reúne las condiciones suficientes para ser respetada por sí misma, y me refiero a su imagen ,a su delicada imagen a la que a veces se somete a sofisticadas torturas. Don Andrés Segovia ya ponía sobre aviso a todos sobre esta cuestión cuando y cito textualmente;“a la guitarra se la disfrazaba como a los perros del circo” y yo añadiría “que actúan junto a los payasos”.

La guitarra española, está definida perfectamente como tal desde hace algo más de un siglo, y aunque con las variaciones dimensionales que cada constructor ha creído pertinente trabajar nunca ha perdido su dignidad estética, pero cada cual es libre de introducir las variantes que crea pertinente pero cuando se sobrepasa la línea de la “sacrosanta imagen” entramos en el terreno del esperpento, una guitarra española es reconocible por una estética ,limpia, artística en sus detalles y armoniosa en su conjunto ,en cuanto se introduce un elemento ajeno que puede ser nuevo, o un aderezo innecesario en su ornamentación ,para quien mantiene aun el buen gusto ,resulta cuanto menos un atentado.

Estoy refiriéndome al aspecto externo, pero si hablásemos de las torturas a las que internamente es sometida a un nos deprimiríamos mas, hay modificaciones infinitas en; refuerzos, baretajes, duplicaciones de elementos, agujeros, cuerdas internas y un largo etc. Pero no me voy a extender en este terreno que llaman de la “experimentación”, esto como ocurre dentro de la guitarra solo tiene consecuencias acústicas y no estéticas y yo lo que quiero defender desde aquí es, el simple respeto a un instrumento digno, seamos serios, aun no he visto un violín o un violonchelo castigado con“originalidades”que modifiquen aquello que define lo que todo el mundo espera que sea un simple violín, nada más y nada menos.

Por Graciliano Pérez Carrizosa
Constructor Artesano de Guitarras
Colaborador de la Fundación Guitarra Flamenca
www.fundacionguitarraflamenca.com

Compartir
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on Pinterest

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *