TALLER DE GUITARREROS XIX

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Graciliano Pérez y José Pérez

Cuesta mucho tiempo apreciar las diferencias tan sutiles que presentan las guitarras en sus siluetas, tiempo y experiencia, con toda seguridad la mayoría de las personas que poseen una guitarra estarán convencidas de que todas son iguales, solo podrían diferenciar aquellas que presentan una acentuación exagerada de sus formas. No todas las guitarras poseen la misma silueta, eso es evidente, pero no es tan visible, los cambios son tan milimétricos y los radios de las curvas tan aproximados que para un ojo poco experimentado pasarían desapercibidos, sin embargo en estos mínimos cambios se encuentra la belleza de un instrumento y hasta parte de su calidad acústica, la guitarra es así de mimosa, requiere un trato muy delicado y exclusivo.

Yo al principio como todos los constructores que comienzan copie una plantilla ,puse la guitarra sobre una cartulina y con un lápiz cuidadosamente preparado dibuje su contorno, ese es el modo más fácil de hacerse con una silueta, conforme avanzas en tú trabajo ,te das cuenta de que hay algo en tú guitarra que no acaba de convencerte sobre todo cuando tienes la posibilidad de tener en tus manos algún instrumento de constructor reconocido, esa sensación de que yo encontraba guitarras más proporcionadas ,más bellas en una palabra me llevó a copiar cualquier silueta de guitarra que acabase en mis manos ,llegué a la conclusión de que pequeñísimas modificaciones en la curva de la cintura o en la de los lóbulos, creaba una sensación visual y estética diferente.

Miguel Rodríguez fue un ejemplo claro de esa búsqueda, sí se estudian sus guitarras desde sus comienzos hasta 1975 ,puede verse una variación constante en las siluetas, y es que al final la estética aún siendo importante no era lo definitivo a la hora de modificar plantillas, estas estaban condicionadas por varios factores, el primero de ellos la longitud de cuerda empleado, lo que denominamos “ el tiro “,otro de los factores es la cantidad de aire que deseamos que contenga nuestra caja, sí este volumen es muy pequeño potenciara las tonalidades agudas y al contrario los volúmenes grandes ,los graves, por último diríamos que las modas también actúan a la hora de diseñar una guitarra, todos quieren seguir el camino de los triunfadores y sí las guitarras grandes están en manos de buenos guitarristas ,por ahí se tira a la hora de construir. Yo estoy seguro de que cada cual debiera diseñar su silueta en función de los resultados obtenidos con la utilización y combinación de los factores que he mencionado antes, con toda seguridad puede encontrarse el justo equilibrio entre belleza y efectividad. Yo utilizo varias plantillas, una para el tiro corto otra para el tiro largo y hasta tengo una de Hernández y Aguado que utilizo a veces solo porque su cintura al tener una curva suave me permite domarla en la estufa con mayor comodidad.

Con los años he ido olvidando las guitarras con cajas enormes y me he decantado por groseras más moderados que al final han redundado en un mayor equilibrio entre graves y agudos ya no me interesan tanto los graves como “campanas ” que terminaban por ensordecer a las triples. Como ven el tema de la silueta es algo más que copiar un modelo y reproducirlo constantemente.

Por Graciliano Pérez Carrizosa
Constructor Artesano de Guitarras
Colaborador Fundación Guitarra Flamenca.
www.fundacionguitarraflamenca.com

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