TALLER DE GUITARREROS XXIX

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Graciliano Pérez y José Pérez

Muchas veces pienso que hacer una guitarra a medida del guitarrista es algo parecido al trabajo de un sastre que nos hace un traje exclusivo ,pero no es tan simple, el que la guitarra cumpla con todas las expectativas del guitarrista es algo utópico, incluso en aquellas pensadas para alguien en concreto, podremos acercarnos mucho con nuestro trabajo a sus necesidades pero yo opino que al final queda un tanto por ciento pequeño que corresponde al trabajo que habrá de realizar el músico para adaptarse a ese instrumento, ese plus es fundamental ,es el camino que ha de recorrer el guitarrista con esa nueva guitarra hasta conseguir su adaptación completa, cuando sea capaz de sacar de esa guitarra el sonido particular que lleva dentro. Cada guitarra suena diferente en manos diferentes, eso es algo que estoy acostumbrado a ver en el taller, veo como hay guitarristas capaces de exprimir mis guitarras y obtener de ellas sonido peculiar ,a otros sin embargo les cuesta trabajo obtener un resultado óptimo ,la misma guitarra no rinde el mismo resultado en unas manos que en otras y no porque haya una diferencia de capacidad interpretativa, dos grandes músicos pueden enfrentarse al mismo instrumento con mentalidades muy distintas ,con técnicas diferentes y hasta con “vicios” muy particulares. La variedad de pretensiones existentes en un músico a la hora de escoger una guitarra es grande pero no infinita , lo mismo que el constructor es capaz de satisfacer muchas de ellas pero nunca todas, por eso esa guitarra ideal que cada cual lleva en su cabeza es sólo una utopía, y casi nunca la encontrara, por eso hablo de esa aproximación a lo que uno desea pero dejó para, el final ese esfuerzo, esa lucha que el guitarrista mantendrá con el instrumento hasta obtener de él su voz propia. A veces puede pensarse que el músico no sabe lo que quiere, que siempre anda decepcionado porque ninguna guitarra coma sus expectativas, pero a veces la búsqueda no es sencilla y aunque uno tenga 20 instrumentos de un mismo artesano ,no existen dos de las mismas características, eso suele desesperar, como Guitarrero estoy obligado a ir siempre hasta el límite ,y aún así nunca se de antemano sí está guitarra es para el guitarrista que la está esperando, por suerte en la mayoría de las veces el guitarrista cree haber acertado y recibe con agrado el resultado final, yo muchas veces digo “que uno tiene que cocinar con los elementos que tiene en la despensa” o sea que hay que hacer un esfuerzo con todo aquello que entra en nuestras vidas por primera vez para incluirla en ella de manera no traumática. Una guitarra debe ser siempre algo que nos motive, que nos ayude y que nos haga el trabajo más fácil, sino se cumplen esas condiciones o es que la guitarra no es nuestra guitarra o como pasa en ciertas parejas ; se han tomado manía mutuamente y la relación se ha roto, esto último ocurre más veces de lo que podemos creer, entonces es como vivir con un enemigo, la solución es el divorcio y buscar alguna otra que la sustituya ,sí es posible mejor.

Por Graciliano Pérez Carrizosa
Constructor Artesano de Guitarras
Colaborador Fundación Guitarra Flamenca
www.fundacionguitarraflamenca.com

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